“Mi mamá fue muy buena madre toda la infancia, y después se cansó. Yo voy a ser una madre mediocre todo el tiempo”
(Anoche, después de que NO me visitara el primer día en mi nueva casa)
“Mi mamá fue muy buena madre toda la infancia, y después se cansó. Yo voy a ser una madre mediocre todo el tiempo”
(Anoche, después de que NO me visitara el primer día en mi nueva casa)
Yo: ¡Ops! Me siento mal.
Gustavo: ¡Los síntimas! ¡Los síntomas!
Yo: No, el chocolate que comimos. Quiero agua.
Gustavo: Yo también. ¿Me traes?
Dijo mi suegra:
-Ahhhh. Qué suerte. Todas mis amigas tenían muchos nietos y yo solo a Tamarita.
Dijo Tamarita (7 años):
- ¿Un primito? Traelo que lo quiero conocer.
Dijo mi mamá:
- Igual tenés que seguir cuidándote en las comidas.
Dijo mi papá:
- Muy lindo. Ahora quiero saber por qué no se casan.
Dijo mi hermano:
- Qué fue… ¿un accidente?
Dijo el papá:
-¿Vos sabés como se hace para criarlo?
Dijo la mamá:
- Son más los chicos que sobreviven a sus padres que los que no.
Dijeron todos:
-No lo puedo creer
Dijeron todos:
-Te lo merecés.
No se si les pasa a todas.
Desde que soy chica que pienso en los hijos que voy a tener.
Tenía elegido los nombres, los padrinos, el colegio, la creencia (no) religiosa que iba a inculcarle… Todo, Y de pronto, como cuando se resetea el disco rigido de la computadora, perdi toda la información acumulada.
El nombre de siempre ya no me gusta. Los padrinos hay que consensuarlos con el papá. ¿Y quien soy yo para elegir en que tiene que creer (o no) mi hijo?
Voy a ser mamá.
Lo busqué, lo esperé, lo soñé, y aún así, a diez días de las dos rallitas que van –o dicen que van–a cambiarme la vida para siempre, sigo sin caer.
La gente se alegra, me felicita, me hablan de moisés, de clínicas; dicen mucho “te lo merecés”. Pero yo sigo sin caer.
No entiendo nada.
El papá lo llama “cositita”. Que es un diminutivo de mi sobrenombre: “cosita”. Debe creer que soy yo mas chiquitita.
No me lo creo. Digo, escribo, pienso, repito: “voy a ser mamá”. Pero no lo siento. Ayer le pedí a Dios que me mandara algun síntoma: una nausea, un mareo, algo que confirme mi estado, y que aminore la espera de la primera ecografía. Pero nada.
¿Cuándo empezás a sentirte mamá?