Los extraños opinan…

Octubre 31, 2008

La noticia de que uno está embarazada, primero; y la panza que lo denota, después, genera reacciones  de todo tipo. Es raro que uno se cruce con alguien y no se mencione, de alguna manera, el tema.  Me han sucedido cosas como que al mes y medio (recién enteradita de la noticia) me dijeran que se me re notaba , y que pasado los cinco meses (el otro día) ,  un hombre me reprochara en el colectivo que no le diera el asiento a ¡otra embarazada!.

Pero el top one de las reacciones raras es para la siguiente conversación que mantuve con una extraña.

-¿Estas embarazada?

- Sí

-Me di cuenta, no por la panza, sino por la cara. Es un varón.

-¿Cómo sabe?

-Lo veo. Yo veo cosas. Te digo más. Del la nariz para arriba se va a parecer a vos, de la nariz para abajo al padre.

-Que pena… porque el padre es hermoso, pero justo lo menos lindo que tiene es abajo de la boca.

-Dejate de hinchar.

- En serio…

-¿Es blanquito, no?

-Sí.

-¿Rubio?

- De chico era rubio.

-¡Entonces  mirale el pelo no la pera!


Ventajas V

Octubre 28, 2008

Cuando entras a un local de ropa, las vendedoras – raquíticas por cierto- ya no te miran con cara de pena, pensando,  pobrecita, no hay ningún talle para ella; sino que lo hacen con ternura, pensando que lindo, lástima que no hay ningún talle para ella.  Y aunque el resultado en el probador sea exactamente el mismo, el efecto en la autoestima es diametralmente opuesto.

(Reflexión luego de una larga peregrinación (o mejor dicho, tres largas perigrinaciones, en tres dìas consecutivos) para conseguir el vestido que me pondré este viernes en el casamiento por civil de mi hermano)


¿Posesivo yo?

Octubre 27, 2008

Anoche salí con amigas. Cuando volví, Gustavo corrió al primer descanso de la escalera a recibirme…  digo a recibirlo.

-Hola Abel…Te extrañeeeeé. ¿Por qué se tiene que ir con vos, si es de los dos? Tendría que ser rotativo, eso de llevarlo en la panza.

***

Esta mañana, me desperté y Gustavo estaba hablándole a la panza. ¿Tierno? Lean lo que le decِía:

-Pa-pá. Yo soy pa-pá.  ¿Vas a decir papá antes que mamá ¿no?

-¡Gustavo!

-Ah, buen día, Cosis… estaba hablando con mi hijo.


Pura emoción

Octubre 22, 2008

Primero fue Cositita… y su diminutivo ¡Tita!.

Nos arriesgamos a llamarlo Ona.

Un ecografía lo convirtió en Cositito.

Amagó con ser Evo.

Finalmente, optamos por Abel.

Ahora también lo llamamos Burbujita…

Pero nada me causa más emoción que cuando Gustavo se refiere a él como “mi hijo”. ¿No suena milagroso?


Piropo 3

Octubre 21, 2008

-Estás linda, cosis

-¿Si? El año pasado me puse esta remera para un cumpleaños y no te gustó, así que la había archivado.

-Es verdad, te hacía gorda.

-¿Y ahora?

-Ahora me encanta que estés gorda.


Mi día de la madre

Octubre 20, 2008

Recibí un par de sandalias,  una cartera, una remera, mail y sms varios, y tsunami de burbujitas en la panza.


Sueño premonitorio

Octubre 18, 2008

Esta tarde, en la relajación de mi clase de yoga, me quedé dormida, y soñé que Abel me pegaba la primera patada.

Odié despertarme.

Hace un ratito, estaba tirada en la cama, practicando la respiración abdominal que me enseñó la profe, y pensando cómo contar mi sueño en forma de post.

… Y de pronto, sentí burbujas en la panza.

Le mandé un mensajito a Gustavo contándole la buena nueva.

Llamó y  también le plantee mis dudas: ¿Sugestión?. ¿Primera patadita? ¿Flatulencias?

-¡Pero Jessica*, no podés confudir a tu hijo con gases!-respondió.

—-

(*Nd R: Jessica no Cosis)

((A las que son mamás, ¿me cuentan si los primeros movimientos se perciben en forma efervecente?))


Bloqueo creativo 2

Octubre 16, 2008

-Cosis, hace dias que no actualizás el blog.

-Es que no pasó nada.

-¿Cómo que no? Poné que casi cambiamos de obstetra porque no te autorizó a hacerte ese tratamiento de belleza  en la cara que querías…

-No fue por eso. Fue porque me parece que me respondió sin escucharme.

-Cuando yo quise cambiarlo porque me era incómodo para estacionar no me dejaste.

-No es lo mismo. Además, no lo cambié.

-O sino, poné que te dijo que de peso estás muy bien, vos que estabas tan preocupada.

-No sé… Voy a ver.

-¡Y que para festejar fuimos a comer a un tenedor libre!

-jajaj.

-O que en el shopping, te probaste 150 jean y no te gustó ninguno.

-Es que no se trata de poner algo por poner; hay que encontrarle un sentido.

-Y bueno. Todo tiene que ver con lo estético.

-¿De eso querés que hable? ¡¿De que estoy fea?!

-No estás fea.

-Si.

-No.

-Los jean me quedaban todos feos.

-Lo que digo es que vos sumas las tres cosas, y con tu talento seguro haces un post buenísimo.

-Que lindo eso que dijiste… que tengo talento. ¿Tengo talento? Nunca me lo habías dicho.

-Siempre te lo digo.

-Nunca.

-¿Sabes que extraño de cuando no estabas embarazada?

-¿Qué?

-Que los ataques de inseguridad te agarraban solamente una vez al mes.

-¿Ves?, eso sí está bueno para el blog.

-Claro… total, siempre quedo como el malo. Poné mejor que dije que estabas linda y tenías talento.


Responsabilidad de padre

Octubre 13, 2008

Mientras hago orden esta tarde lluviosa de feriado

-¿Mi amor, partida de nacimiento necesitamos para el casamiento?

-Ni idea.

-¿Y para anotar a Abel?

-No sé, ¿por?

-Porque aca tengo la mia y no se si devolvérsela a mi mamá.

- Son cosas que guardan los padres. No?

-Aha

-Pobre Abel… ¡Los padres somos nosotros!


Si, quiero…

Octubre 10, 2008

Una de las primeras preguntas que me hizo Gustavo cuando empezamos a salir fue si yo fantaseaba con el vestido blanco y  el casamiento por Iglesia,  pues si así era, él, divorciado, no iba a poder cumplirlo.  Sincera, y sin temor a equivocarme, no me contenté sólo con responderle que en absoluto, sino que redoblé la apuesta. Si alguna vez nos casábamos, sería dentro de, al menos, diez años y nuestros hijos nos llevarían los anillos.  Mi argumento: que nadie puede casarse dos veces en un mismo lustro, y que él ya se había casado. ¿Revancha, celos, irracionalidad, exceso de racionalidad? Supongo que de todo un poco.

Pero ya saben… O si no saben le cuento… Parece que la hormona HCG, propia y exclusiva del embarazo, viene con una cuota de conservadurismo, y desde que me enteré que estoy encinta, me molesta que el padre de mi hijo sea mi novio;  rigurosa con el idioma, no acepto que le digan marido; y, no sé a ustedes pero  a mí, la palabra “concubino” me resulta horrible.

Como soy de la que le cuestan callar las cosas, le hice saber a Gustavo  mi cambio de opinión. Como, además,  soy insistente, se lo hice saber en cuantas oportunidades tuve.  Como él es de los registran y complacen, y no necesita de ninguna hormona en el cuerpo para tener su cuota de conservadursimo,  hace una semana, vino con la propuesta concreta.  Como soy de la que no le gustan dilatar las cosas, ayer señamos el restaurant en el club donde haremos el festejo la primera semana de diciembre.

Y como, ya lo saben, por algo tengo un blog,  soy de las que le gusta compartir buenas y malas, les cuento que  me siento una de las mujeres más felices del mundo.

¡Y que -aunque sencillísimo- me pienso casar con vestido blanco!