-Mirá como me quedó la pava, mi amor…
-Bien, bien.
-¡Parece un espejo! Y ahora voy por la olla. ¿Sabes por qué me agarró este ataque de limpieza?
-¿Estás aburrida?
-No. Se llama sindrome del Nido… Parece que le da a las embarazadas, que se obsesionan por tener todo limpio antes de que nazca el bebé.
-Que raro que leas algo y después te ataque…
-No. Esta vez fue al revés. Primero me atacó, y despues me enteré de que existía.
-Aha…
-¿No esta buenísimo?
-Y sí, de todos las locuras que te dan, esta parece la más productiva…
Y asi fui, todo el fin de semana largo presa de mis palabras, cada cosa fuera de lugar, cada tarea doméstica sin hacer, cada vez que terminamos de comer y había que lavar los platos, cada juguete de Abel fuera del baúl de los juguetes, mi marido me reclamaba:
-Jessica, Jessica… El Nido!! Hay que poner a punto el Nido!…
***
Esta mañana, antes de que Gustavo se fuera a trabajar, ya estaba la cocina dada vuelta, el microondas en la mesada, la heladera abierta, descongelándose; Lorgia (la empleada) limpiando a fondo el horno… Yo, sentada, desayunando. Mi marido pasa a saludar.
-Estas embarazada Lorgia?
-No, no… -respondió asustada- Por qué?
-Por nada, nada…
Despues se acercó a mi y me dijo al oído:
-¡Así cualquiera tiene el síntoma del Nido! Te agarra a vos y lo padece Lorgia.
Escrito por jessivalls