-Mi amor, mi hermana nos separó las cosas de Marco, para prestarle a Abel, y quiere que las vayamos a buscar.
-Bueno, cuando quieras te llevo.
-Es llevarme y traerme. Son muchas cosas.
-¿Pero qué es?
-Ropa, zapatillas, el baby sit…
-¿Y eso?
-Es para sentar al bebé, como el huevito que yo quería pero más plano… Como una butaca que la podes apoyar en cualquier lado. Igual el huevito lo quiero. Y la bañadera..
-¿Que, no le sirve la nuestra?
-No. Es una de plástico, chiquita, más segura. Y la mesa para comer; el corralito lo tiene una amiga, pero después nos lo va a dar.
-¿Corralito? Pobrecito… Parece que están presos ahi adentro.
-Todos dicen lo mismo. Y todos después lo agradecen. Y el gimnasio… no sabés lo que es… Yo sé lo regalé, la primera Navidad de Marco.
-¿Un gimnasio?
- Es como una alfombrita de colores, con juegos colgando, dicen que les estimula la motricidad… … Ah, y el móvil para la cuna; el bolso para mi, el cambiador, la pañalera, la mochilita para llevar al bebe como los coyas, todo haciendo juego.
-¿Nada mas?
-Que me acuerde creo que no.
-Entre eso y lo que ya nos regalaron, tenemos todo.
-Casi, nos falta un placard, el cochecito, la cuna, el huevito que igual lo quiero.
-¡Y dale con el huevito!
-¡Y hay que pensar seriamente en el cuarto de arriba! No puede dormir toda la vida con nosotros.
-…
-¿Qué?
-Nada, cosis, nada.
-Decime.
-Nada… que qué suerte que los bebes tienen madre y padre. A mi no se me hubiera ocurrido que necesitaba tantas cosas.
-…
-¿Estás segura que necesita tantas cosas?
Escrito por jessivalls