Abel y sus necesidades.

Octubre 6, 2008

-Mi amor, mi hermana nos separó las cosas de Marco, para prestarle a Abel, y quiere que las  vayamos a buscar.

-Bueno, cuando quieras te llevo.

-Es llevarme y traerme. Son muchas cosas.

-¿Pero qué es?

-Ropa, zapatillas, el baby sit…

-¿Y eso?

-Es para sentar al bebé, como el huevito que yo quería pero más plano… Como una butaca que la podes apoyar en cualquier lado. Igual el huevito lo quiero.  Y la bañadera..

-¿Que, no le sirve la nuestra?

-No. Es una de plástico, chiquita, más segura. Y la mesa para comer; el corralito lo tiene una amiga, pero después nos lo va  a dar.

-¿Corralito? Pobrecito… Parece que están presos ahi adentro.

-Todos dicen lo mismo. Y todos después lo agradecen.  Y el gimnasio… no sabés lo que es… Yo sé lo regalé, la primera Navidad de Marco.

-¿Un gimnasio?

- Es como una alfombrita de colores,  con juegos colgando, dicen que les estimula la motricidad… … Ah, y el móvil para la cuna; el bolso para mi, el cambiador, la pañalera, la mochilita para llevar al bebe como los coyas, todo haciendo juego.

-¿Nada mas?

-Que me acuerde creo que no.

-Entre eso y lo que ya nos regalaron, tenemos  todo.

-Casi, nos falta un placard, el cochecito, la cuna, el huevito que igual lo quiero.

-¡Y dale con el huevito!

-¡Y hay que pensar seriamente en el cuarto de arriba! No puede dormir toda la vida con nosotros.

-…

-¿Qué?

-Nada, cosis, nada.

-Decime.

-Nada… que qué suerte que los bebes tienen madre y padre. A mi no se me hubiera ocurrido que necesitaba tantas cosas.

-…

-¿Estás segura que necesita tantas cosas?