Despues de pasar unos días de Luna de Miel, no sólo con mi flamante marido sino también con mi embarazo, en la cual las nauseas y los malestares parecían haber desaparecido (Ilusa y exagerada yo, no sólo para lo malo, creí que para siempre) esta noche volvieron con todo… Es la quinta vez que me levanto a vomitar. (Para los que leyeron el blog desde el principio: sí, aprendí. En realidad, no es algo que se aprende sino que sucede. Cuando contaba que no sabía vomitar, Gustavo decía que me habían faltado borracheras . Evidentemente lo que me faltaban eran embarazos).
En fin, decìa que esta es la quinta vez que me levanto, y a pesar de lo espantoso que es, pude rescatar uno de los momentos más tiernos del embarazo:
-Qué pena, Cosis
-Que cosa?
-Que te duela solamente a vos…
Y siguió durmiendo… Creo que ni se enteró que lo dijo.
Escrito por jessivalls