Pensé bastante si contar esto en este lugar.
Me pregunté por qué escribía un blog, para qué, para quien.
Me acordé de alguien que en los comentarios, me agradeció por hacer público algo tan privado, y me pregunté si tenía sentido.
Pensé que yo me jacto de ser muy abierta y transparente, pero la verdad es que no es muy difícil contar que tengo un ataque de angustia, si el relato tiene el final feliz de un novio aprendiendo a contenerte…
Ayer me hice la segunda ecografía.
Me midieron la translucencia nucal y dio un valor más alto del esperado.
Para los que no saben, te miden el líquido amniótico acumulado en la nuca. El resultado como el mío podría significar un bebe con síndrome de down.
No es un diagnóstico, es un dato estadístico. Se supone que eso es lo que debe tranquilizarme.
El médico aconsejó un estudio genético para confirmar o descartar la posibilidad. Para quedarme tranquila, o para esperar preparada el nacimiento. También me dijo que el 85 % de los estudios genéticos de los bebes con translucencia nucal aumentada como el mío, dan bien. Y eso es mas que esperanzador.
No voy a decir que nunca se me cruzó por la cabeza la posibilidad porque mentiría, los que siguen el blog ya saben que soy miedosa, dramática. Pero justamente esto, no lo había fantaseado demasiado.
Pasé por varios estados. En casi todos lloré. Por momentos, siento que todo va a estar bien y no entiendo por qué si el resultado va a ser bueno, tengo que pasar por esta incertidumbre antes. Por momento me pregunto si lo que sería el peor resultado, realmente sería tan terrible. Y juro que no es una postura. Pero a la vez, tengo miedo de no saber, de no poder, y de no tener a quien preguntarle. De que la gente no quiera a Cositita, de que nadie diga que lindo bebe cuando se asome al chochecito. Y por momentos, también, siento mucha, mucha, mucha esperanza de que todo estará bien, sea el resultado que sea. Pero igual lloro casi todo el tiempo.
Mañana tengo cita con una genetista, quien me explicará como es el estudio, y los riesgos que acarrea. Es una decisión difícil. El medico dijo existe un 0.5% de riesgos de perder al bebé. Bajo, pero superior a 0. Y yo me pregunto ¿Cuánto vale mi tranquilidad?
A los amigos que leen el blog, no tengo muchas ganas de conversar, por eso no llamo, y no respondo enseguida algunos mensajes. Al resto, los que no me conocen, los que entran porque los conmovió algo de este diario, no sé que decir, es rarísimo estar contando esto sin pensar en el remate que haría mas divertido el post. Ya nada es como era. Las preocupaciones que tenia hasta ayer, el nombre que no le gustaba a nadie, la elección de la madrina, las ganas de hacer una actividad física, todo me resulta superfluo.
Hoy todo son preguntas. Y lágrimas.
Escrito por jessivalls