La noticia de que uno está embarazada, primero; y la panza que lo denota, después, genera reacciones de todo tipo. Es raro que uno se cruce con alguien y no se mencione, de alguna manera, el tema. Me han sucedido cosas como que al mes y medio (recién enteradita de la noticia) me dijeran que se me re notaba , y que pasado los cinco meses (el otro día) , un hombre me reprochara en el colectivo que no le diera el asiento a ¡otra embarazada!.
Pero el top one de las reacciones raras es para la siguiente conversación que mantuve con una extraña.
-¿Estas embarazada?
- Sí
-Me di cuenta, no por la panza, sino por la cara. Es un varón.
-¿Cómo sabe?
-Lo veo. Yo veo cosas. Te digo más. Del la nariz para arriba se va a parecer a vos, de la nariz para abajo al padre.
-Que pena… porque el padre es hermoso, pero justo lo menos lindo que tiene es abajo de la boca.
-Dejate de hinchar.
- En serio…
-¿Es blanquito, no?
-Sí.
-¿Rubio?
- De chico era rubio.
-¡Entonces mirale el pelo no la pera!
Escrito por jessivalls