Cuando a los pocos meses de salir, le dije a Gustavo que quería ser mamá, a pesar de su emoción y de su sí rotundo, sentí miedo de haberlo presionado
Cuando buscábamos y no llegaba, sentí miedo de no poder tener hijos biológicos, y de que de ningún juez aprobara la adopción.
Cuando tuve un atraso y algunos síntomas, sentí miedo de estar inventándomelo todo. ¿Existen los embarazos psicológicos?
Cuando finalmente, el test dio positivo, saltamos, gritamos, lloramos como locos. Y no sentí miedo de nada, ni siquiera dos horas después, cuando nos avisaron que habían robado el taxi de Gustavo, fuente de trabajo, contradiciendo el dicho de que los hijos vienen con un pan bajo el brazo.
Cuando me levanté a la mañana siguiente, sentí miedo de que la segunda rayita del test hubiera desaparecido. Al verla, lejos de tranquilizarme, sentí miedo de que los saltos del día anterior le hubieran hecho mal al bebé. También tuve miedo de cargar la bolsa del lavarap, de agacharme para hacer la cama , y de que a mis papás nos les cayera bien la noticia.
A mis papas les cayó bien.
El resto de los miedos persistían.
Me bajó la presión.
Un amigo me contó que su mujer embarazada se desmayó en la calle por baja presión. Y tuve miedo de desmayarme en la calle. “Por suerte mi mujer estaba acompañada por una amiga” dijo mi amigo. Y yo sentí miedo de desmayarme sola, sin ninguna amiga cerca.
Temí por cada síntoma que apareció. Y temí mucho más cuando no apareció ninguno.
Entonces, temerosa de que sea cierto eso de que los malos pensamientos atraen malas realidades, entré a un foro de Internet de mujeres embarazadas para enterarme de qué les pasaba a las mujeres malas que pensaban cosas feas.
Nada. Y todo.
Casi todas las embarazadas tienen miedos. No a todas les pasan cosas feas. Pero algunas sí. Por supuesto me concentré en las que sí. Me enteré de todo tipo de anomalías. Y temí tener todas juntas.
No quiero nombrar cada una. Sigo temiendo de los malos pensamientos.
Pienso que el 14, después de la primera ecografía, termina el calvario de los miedos, pero tengo miedo de que ni siquiera.
Escrito por jessivalls