Gustavo vino de trabajar y me encontró con cara de sufrimiento y manos en el vientre.
-¿Te sentís bien, Cosis?
-Creo que tengo contracciones.
Empalideció.
-Es normal, mi amor. No me duelen.
-Ah.
-Pero me dan impresión.
Entonces se agachó y le habló a la panza.
-Abel dejá de molestar a mamá que tiene que trabajar.
-No lo retes que no tiene la culpa. Es algo que hace el útero no él: se contrae y se estira.
-(Burlón) Ahhh… ¡Mirá que mamá pata, cómo defiende a su hijo! ¡Ya lo empezaste a cubrir para ponerlo de tu lado!
Escrito por jessivalls