Mamá pata

Diciembre 30, 2008

Gustavo vino de trabajar y me encontró con cara de sufrimiento y manos en el vientre.

-¿Te sentís bien, Cosis?

-Creo que tengo contracciones.

Empalideció.

-Es normal, mi amor. No me duelen.

-Ah.

-Pero me dan impresión.

Entonces se agachó y le habló a la panza.

-Abel dejá de molestar a mamá que tiene que trabajar.

-No lo retes que no tiene la culpa. Es algo que hace el útero no él:  se contrae y se estira.

-(Burlón) Ahhh… ¡Mirá que mamá pata,  cómo defiende a su hijo! ¡Ya lo empezaste a cubrir para ponerlo de tu lado!