Gustavo me sacudía la panza…
-Abel… Abeliiiiiito… despertate. ¡A nadar! ¡Vamos!
Marco, que lo veía de lejos, se acercó enojado.
-¿Qué hacés? ¿Vos no lo querés al bebé?
-Cómo no lo voy a querer si soy el papá.
-(Levantándole el dedo índice) Yo también lo quiero y soy el primo. Y lo cuido, así que hacele despacito…
Escrito por jessivalls