Amen

enero 28, 2011

-Dios por favor te pedimos que Cositita esté bien, que  nazca bien…

-Que nazca – interrumpo.

-Eso es obvio.

-Bueno, yo lo aclaro…Y que sea nena .

-No, eso no, Dios.

-¿Por qué no? ¿No querés que sea nena?

-Sí, pero no me parece pedir eso. Estamos pidiendo que sea sano.

-Podemos pedir las dos cosas.

-Yo prefiero no abusar.

-Dios no pone límites.  Es como tener la lámpara de Aladino y pedirle un  deseo en vez de tres.

-Dios, no la escuches.  Como te decía, te pedimos que Cositita nazca sano…

-Sí, por favor, que no tenga que ir a Neo, que de la sala de parto, me lo traigan a  la habitación. Y que pueda darle la teta.

-¡Jessica!

-¿Qué tiene?

-Si tiene que ir a Neo por su bien, que vaya…

-Mejor que no vaya!

-Pero si tiene que ir, Dios sabe por qué hace las cosas. Y lo de la teta es una estupidez. Dios está para cosas importantes.

-Para mí es importante darle la teta.

-Bueno, después rezá sola y pedile lo que quieras; ahora tenemos que estar de acuerdo los dos.

-No vale. Si rezamos juntos hay mas posibilidades de que se cumpla!

-¿Podemos no discutir adelante de Dios?

-Okey, pedí vos entonces.

-Dios, por favor, te pedimos que  el embarazo siga bien , que Cositito nazca bien, que nazca- me complace- que tenga una vida plena, y que sea sano y  feliz como Abel.  Y por Abel, claro, que siga siempre bien. Padre nuestros que estas en el cielo…

– Esperá. Por Marco y Ulises (mis sobrinos) puedo pedir?

-Dale.

-Dios te pedimos por Ulises para que siga mejorando y se ponga sano y fuerte, para que Marco tenga un buen año escolar, mejore sus problemas de conducta, tenga amigos  y sea un chico feliz; por Tamara (la sobrina de Gus) para que también tenga un buen año y sea feliz. Por mi hermana para que consiga novio. Por tu hermana para que… etc. etc… y por último, por nuestros padres que estén sanos y bien.  Bueno, y también te pedimos para que consiga un buen trabajo, que gane XX por mes, que salgan mis proyectos como autora, que Gus consiga buenos casos,  que pronto podamos comprar la casa que queremos, que… que…Ah, que mañana no falte Lorgia que tengo que salir…  Ahora sí. Padre Nuestro que estás en el cielo…

-Santificado sea tu nombre  – se acopla- venga a nosotros tu reino…

Despues, nos peleamos un poco mas porque yo rezo la versión nueva del Padre Nuestro (la que tiene ofensas en vez de deudas…) y él sigue con la vieja.

-Y no nos dejes caer en la tentación. Amén – terminamos

-Dios te salve María -pretendo seguir,

-Esperá. Con todo lo que pediste, prentendés arreglar a Dios con un solo Padre Nuestro? Al menos, recemos tres.

Y así es casi todos los días… Amén.

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Padre aventurero, madre sedentaria

enero 25, 2011

Caminábamos los tres, por un sendero de El Palmar, el Parque Nacional de Entre Ríos… Gus cargaba a Abel a upa. Yo, como siempre, a nuestro bebito intrauterino.

-Qué hermoso es hacer algo que te gusta mucho acompañado por tu hijo . -suspiró Gus que no podía mas de la felicidad.

-Me imagino, por eso deseo tanto una hija mujer.

-Abelito, cuando seas grande vamos a ir juntos a todos los parques nacionales que me faltan conocer-le prometió a su hijo.

-Y mamá ??!!- grité rezagada, varios pasos atrás.

-Mamá se va a quedar en casa mirando telenovelas con su hija mujer. O no es eso lo que mas te gusta hacer?!!


TN

enero 20, 2011

Festejábamos  los 0.8 mm de Translucencia Nucal y el hueso nasal de nuestro bebito…

El fantasma de la TN aumentada de Abel y el consecuente estudio genético estaba rondando. Si bien habíamos decidido que esta vez no nos íbamos a dejar invadir por los miedos y saliera como saliera la eco no  haríamos  el odioso estudio. Total,  la continuidad del embarazo no estaba en duda, y  la teoría de que “si algo sale mal, es mejor estar preparado”  ya no nos convencía. Si nuestro bebé era down nos enteraríamos al momento del parto,  y allí empezaríamos a prepararnos. ¿Qué diferencia puede haber para criarlo el primer año de vida?

Así y todo, los dos estábamos nerviosos. No nos lo dijimos hasta estar sentados en la sala de espera. Yo le confesé a Gus que estuve descompuesta toda la noche y no había pegado un ojo,  él me dijo que  tenía un poco de miedo…

A la salida, pegamos -literalmente- saltitos de alegría.

-Eso sí – dijo el padre en un brote jocasamente racista-  no esperes que éste tenga ojos celeste-

-Por?

-Esas  cosas se pagan, y este hijo nos está dando demasiadas satisfacciones.


Diálogo interior.

enero 16, 2011

Leía posts del embarazo de Abel y pensaba, cómo puede ser que entre una madre insegura y  paranoica de que todo lo malo iba a sucederle a ella y otra madura y relajada haya solo un hijo de diferencia?


Mamá feliz, bebé feliz…

enero 12, 2011

En la osucuridad de nuestro lecho marital.

-Dale, Gus,  un ratito más.

-Te estoy rascando.

-Pero asi no… con mas ganas… Torcete… Sin las uñas, con las yemas de los dedos. Tiene que ser placentero.

-Tengo sueño, Cosis…

-Cuando era chica mi mamá me decía que  antes de casarme iba a tener que preguntarle al candidato si le gustaba rascar la espalda.

-Lo siento, vos primero te embarazaste, después te casaste y recién ahora me estas preguntando.

-…

-…

-Si no lo haces por mí hacelo por el bebito -me iluminé.

-Qué tiene que ver el bebito?

-Si yo me duermo feliz, el se duerme feliz…

-Extorsionadora.

 

Un rato después, me dormía, mientras mi marido me hacía cosquillita en la espalda. Hay placer más lindo?


El mejor regalo

enero 10, 2011

Querido Abel:

Es probable que cuando descubras que los verdaderos motivos por los que mamá te sacó de la cama matrimonial, no son que ya estás grande y los nenes grandes duermen solos, sino que en unos meses la que va a estar grande es la panza de mamá y  mamá no va a soportar otro obstáculo para dormir, además de su panza, la acidez y los calambres… Decía que es probable que cuando descubras eso, ya  no obedezcas tan complacientemente.

Posiblemente, cuando entiendas por qué papá le habla con voz de monigote a mi panza y la llena de besos, no te cause tanta gracia ni tengas tantas ganas de imitarlo.

Casi seguro que al principio te resulte de muy mal gusto que venga alguien a romper con la rutina del hogar,  te use los juguetes, y se lleve gran parte de la atención, el tiempo y los mimos de mamá y papá.

Pero, estoy segura, como  pocas veces estuve segura de algo en mi vida, que el mejor regalo que puedo hacerte es el que viene en camino.

Un compañero de vida.

Un cómplice.

Un hermano.

Alguien a quien no tendrás que contarle tu historia sino que va a vivirla con vos.

Alguien que puertas adentro, no va a dudar en gritarte en la cara tus peores defectos si lo cree necesario (y si no también), pero que no va a dudar en defenderte con uñas y dientes si alguien de afuera osa decir que quizá no seas perfecto.

Alguien igual de  incondicional que mamá y papá pero con la ventaja de la paridad generacional.

Alguien con quien vas a poder reírte  de los vicios familiares y “fumarte” a “los viejos” en compañía o “una vez cada uno”.

Alguien, además del psicoanalista, a quien vas a poder contarle los traumas que te provocaron tus progenitores, pero que en en vez de cobrarte por enseñarte a odiarnos, va a mostrarte cuán distinto (y feliz) podrías haber sido si en vez de enroscarte nos hubieras hecho  pito catalán… (Siempre hay un hermano mas relajado que otro)

Alguien  en quien refugiarte cuando el resto del mundo no aplauda ni apruebe.

Alguien con quien puedas compartir los gastos y la culpa del geriátrico al que vas a mandarnos.

Y sobre todo, alguien que si todo sale bien, va a hacerte sentir menos solo cuando el tiempo haga lo suyo y mamá y papá  ya no estemos en este mundo.  Será tus pies en la tierra… alguien que te conectará con tu origen, con lo que fuiste, más allá de donde hayas llegado.


Ejemplos vas a tener porque si en alguien pienso mientras escribo  este post es en tus tíos, mis hermanos.


Te juro, Abelito de mi alma, que lo que viene es lo mejor que podía pasarte.


Mamá.


Madre madura

enero 9, 2011

-¿Cosis, hoy tomaste el ácido folico?

-Sí, a la mañana.

-¿Y ayer?

-También. ¿Por?

-Por nada, por saber.

 

***

 

-¿A esta hora vas a salir a andar en bici?

-¿Qué tiene?

-Nada, qué se yo, como llevás a mi hijo adentro.

 

***

 

Mientras jugaba con Abel en el piso…

-Cosis,  cuidado con la panza!

-¿Qué tiene?

-Abel te la puede pisar.

-¿Qué pasa, amor?, te noto algo tenso.

-Y yo te noto muy relajada.  Con Abel tenías muchos mas cuidados.

-Estaba obsesiva. Ahora soy una madre madura.

 

***

A la noche, una discusión trajo la otra,  hasta que exploté:

-Y vos que me dijiste mala madre!!

-Yo??? Cuándo????!!!

-Antes, cuando dijiste que no cuidabas a mi hijo de la panza.

-Yo??? Cuándo???

-Antes, cuando dijiste que estaba muy relajada.

-Y a esto vos llamás  madurez??!!!!!-explotó él.