De una feliz coincidencia a una familia

A los  dos meses de salir,  Gustavo me preguntó si quería mudarme con él. Le dije que me parecía muy pronto. En esa misma conversación me contó sus ganas inmensas de tener un hijo, le conté las mías, y decidimos empezar a buscarlo. Recuerdo que lloramos juntos por la feliz coincidencia… Aunque él no entendió  –todavía no entiende- que estuviera dispuesta a tener  hijos pero no a convivir. Para mí era clarísimo:  irme a vivir con él significaba dejar mi departamento que alquilaba a buen precio y sin necesidad de garantía. Y si la cosa no resultaba, me quedaba sin nada. En cambio si teníamos un hijo y la cosa no resultaba, me quedaba mi hijo.

No es lo mismo –pensaba- ser soltera a las 32 años que ser soltera y tener un hijo. De las  solteras se piensa “por algo será”. De las solteras con hijos se piensa: “pobre chica, no resultó”.  No sé por qué creía que era mejor que me tuvieran lástima a que me tildaran de complicada.

Claro que en ese entonces no tenía la menor idea lo que era la maternidad y lo que hubiera costado criar a un hijo separada de un padre.

Afortunadamente, Abel tardó varios meses en llegar. Y cuando nos enteramos de la noticia ya teníamos fecha para vivir juntos, y yo sentía que si la cosa no funcionaba, perdía mucho mas que un alquiler barato. Aunque en honor a la verdad, sabía que iba a funcionar.

Enterarnos, fue una felicidad inmensa. Recuerdo ese primer embarazo como una de las etapas más felices de mi vida… Sentía que  era un sueño hecho realidad…  El sueño concretado de una mujer post30, con el reloj biológico puesto en marcha,  y el sueño de un hombre de 40. Mi sueño y el sueño de él. O más bien, mi sueño + el sueño de él. Un sueño individual, sumado a otro sueño individual, que no es lo mismo que un sueño compartido.

Lo disfrutamos juntos, lo vivimos juntos, pero el punto de partida,  nació de las necesidades individuales.  De mi necesidad de ser mamá, más su necesidad de ser papá. Los dos queríamos lo mismo y hubo  ¡feliz coincidencia! . Pero no dejó de ser la realización de dos sueños individuales, sin que eso le quitara ni romanticismo, ni poesía…

Abel nació,  sobrevivimos al puerperio, y la idea del segundo hijo empezó a rondar en nuestras cabezas…

Pero ya no era una necesidad, ni un sueño individual.  Yo ya estaba realizada como mujer y mamá. Y Gus supongo que también como papá. Lo hablamos algunas veces, medio por arriba, como suelen los hombres hablar de estas cosas, un poco para conformar nuestra necesidad (o la mía, perdón a las demás mujeres por generalizar) de teorizar los sentimientos, casi como cuando me da el gusto de ver una peli romántica en vez de una de acción.

La llegada de este hijo no viene a cubrir ninguna falencia ni a cumplir con ningún sueño individual .  Fueron puras ganas de agrandarnos.

Para mí, es la confirmación de que estamos en el buen camino, de que seguimos eligiéndonos… Confirmación que no llegó ni con la libreta roja ni con nuestro primer hijo.  Llegó con Dante.

Cuando empecé a buscar a Abel, Gustavo era casi un desconocido. Salió todo bien, pero podría no haber sido así. Yo estaba en plena etapa del enamoramiento y todavía no le conocía ningún defecto. Cuando empezamos a pensar en un segundo hijo, ya sabía exactamente quien era mi compañero.

No lo buscamos con obsesión que buscamos de Abel, contando los días, angustiándonos cuando comprobábamos que ese mes tampoco iba  a ser. Lo buscamos relajados, cuando se podía, si se podía.

Y cuando llegó la noticia, para mí fue como renovar los votos matrimoniales…

Hasta ayer éramos una joven y feliz pareja con un hijo.  Hoy Dante nos convierte en una familia…

Es nuestro sueño compartido hecho realidad.

4 respuestas a De una feliz coincidencia a una familia

  1. SISSI dice:

    Jessi, nada es casualidad, Dios por algo hace las cosas, por algo los juntó. Me alegro mucho de que sean felices, de corazón!! Los quiero… besitos

  2. Veringuiis dice:

    Hermoso Jessi, no hay otra palabra para describir lo que escribiste.

  3. florlarosa dice:

    Jesi! Nunca había leído tu BLOG hasta ahora y… me encantó!!! Te felicito nena!!! Es hermoso lo que escribís!! Estoy aún más feliz de conocerte y de que hayamos compartido letras juntas!!! besotes =) Flor.

  4. Daniela dice:

    aahhh…podria decir que mas que un lagrimon se me piantaron varias lagrimas de emocion ! Que lindo es ver personas que se siguen eligiendo dia a dia, que sueñan con cosas juntos, que los une el amor por sobre todo…y no hablo de romanticismo, sino de AMOR en todas sus formas, con sus perfecciones e imperfecciones, con sus buenos y malos momentos. DANTE llega a una familia que es un hermoso ejemplo de AMOR! Te felicito!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: