Apestada

abril 26, 2011

Hace un de días que vengo con dolor de cintura, de cadera, de pecho, sin poder respirar bien, estaba convencida que tenía que ver con el sobrepeso, la posición del bebé, el estar mal dormida ( por culpa de la acidez y el reflujo y las ganas de orinar constante, malestares  típicos de mi estado…)  Hasta tenía un post en la cabeza al respecto, que no publiqué, enredada por el título que naturalmente me salía :  “hecha mierda” pero me parecía feo asociar tan fea  frase a la “dulce espera”, y  “pomada” “puré” “bolsa” no  expresaban del todo lo que sentía… Y también me parecía feo  quejarme de mi estado de embriaguez, habiendo tanta gente que quiere embarazarse y no puede. Un poco está bien, si el remate o la gracia lo valen, pero no había ninguna posibilidad de risa en mi catálogo de quejas,  y quejarme por quejarme, por el solo hecho de que el resto se entere de que estoy mal, me da la misma sensación de desagradecimiento que cuando me quejo de que tengo mucho trabajo, y empiezo a pensar que Dios  se va a enojar conmigo y no me va a mandar mas trabajo, o en este caso mas embarazos, y yo todavía quiero de las dos cosas… Además, tengo mi costado frívolo,  y en épocas de Juana Viale que lleva tan bién su embarazo, no queda muy cool que digamos, mostrarme con estos achaques.  Pero ayer me levanté sin voz, con muchísima tos y dolor de garganta. Asi y todo, tarde unas horas más en entender que Dantecito, pobre, no tenía nada que ver con mis malestares y que lo que tengo es una gran gripe gran!! Así que sin culpa ni remordimientos puedo decirles que estoy bien hecha mierda! Y lo ideal sería que también  funcione a la inversa y Dios no quiera  mandarme mas gripes, aunque mejor no, porque antes de terminar de escribirlo ya empiezo a pensar, que me puede mandar cosas peores. Maldita cabeza. Maldita gripe. Maldito concepto me inculcaron las monjas de Dios castigador, aunque ellas decían que Dios era amor, ¿de dónde saqué que castiga? Me fui de tema.  Y me despido sin gracia ni remate. Pero tenía ganas de contarlo.

Y chau, voy a intentar pegar un ojo.

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Resiste un archivo

abril 25, 2011

-¿Cuándo se van a hacer esa ecografía en colores que se le ve la carita?- preguntó mi suegra.

-La 4 D, creo que es cerca de semana 30.

-Igual no  la vamos  a hacer – acotó Gustavo.

Mi suegra y yo lo miramos interrogantes.

-Es cara y no vale la pena.

Mi cara se parecía cada vez más a un signo de pregunta.

-Vos misma escribiste en el blog de Abel que no te había emocionado ni mas ni menos que otra. Y medicamente no aporta ningún dato.

-¿Pero cuando Dante nos pregunte por la suya, qué vamos a hacer?

-Le vamos a mostrar la de Abel… si son todas iguales… Y eso también esta escrito en el blog- acotó antes de que pueda protestar.


¿Y después?

noviembre 4, 2008

-Das yoga para no embarazadas? Porque mi idea, ahora que le tomé el gustito, es seguir con las clases, luego de tener al bebé.

-Si. Y lo complemento con pilates, para endurecer las partes que quedan flojas.

-Ah. Bien.

-Si vas a tener cesárea, calculale retomar a los dos meses.

-¿Tanto?

-Mínimo.

-Yo pensaba, hacer dos clases de yoga por semana con vos, y el resto de los días salir a correr, porque seguro voy a quedar gorda.

-¿Y el bebé? ¿Con la baby sitter?

Y de pronto me di cuenta de que, a pesar de pensar continuamente en Abel, nunca, hasta el momento, me imaginé la vida cotidiana con él.

 


Mi hijo, el autodidacta

noviembre 4, 2008

-Las mujeres miden el grado de amistad según los secretos que se cuentan. Dicen, “es mi amiga, le puedo contar todo”. O “es una conocida, nunca cuenta nada de su vida”-  Reflexionaba Gustavo, anoche en la sobremesa.

-¿Y los hombres?

-Nada que ver, sos amigo si la pasas bien, si te hace compañía, si es buen tipo…

-Aia

-¿Qué?

-Que yo tengo psicología femenina. ¿Quién le va a enseñar a Abel a ser buen amigo?

-Nadie, eso se aprende solo.

– ¿Ya limpiarse el pitito?

-¿Eh?

-Eso que dicen de la pielcita… Que hay que tirarla para atrás.. No tengo idea.

-Te das cuenta solo.

-¿Cuantos chicos hay que después tienen que operarlo?

-Abel se va a dar cuenta.

-¿Y sobre sexo? ¿Le vas  hablar vos?

-Yo le voy a enseñar a cuidarse, desde chiquito, el resto lo va a aprender por ahí. O se lo va a decir Marco.

-¿Marco?

-El primo mayor… O algún amigo.

-¿Pero quien le va a hablar de que tiene que respetar a las mujeres, no apurarse para debutar, esperar a estar enamorado?

-Vos, pero va a ser lo que quiera.

-¿Ves porque quería una nena?

-Si, para  digitarle la vida.


Abel: más repercusiones

noviembre 3, 2008

Salimos del registro civil en el que pedimos fecha para nuestro casamiento…

-Qué lindo, cosis, nuestro hijo va a tener padres casados.

-¡Sí!

– Y cuando nazca, puedo ir yo solo a anotarlo.

-¿Ah si?

-Si estás casado, sí. Con la libreta… Si no, tienen que ir los dos.

-¿Y para que querés ir solo?

-Para ponerle Evo.